Emma fue dada de alta bajo un sol que no lograba calentar el ambiente gélido que rodeaba a los Campbell. El trayecto en el auto de Benedict fue silencioso, Emma miraba por la ventana tratando de asimilar que dentro de todo, estaba bien.
Al llegar a la mansión, suspiro con alivio, podía caminar perfectamente, pero Benedict no estaba dispuesto a correr riesgos innecesarios. En cuanto sus pies tocaron el suelo al bajar del auto, él la elevó en sus brazos sin previo aviso. Emma soltó un pequeño ja