La noticia del ingreso de Emma al hospital se propagó por el círculo de los Campbell con la rapidez de un incendio. Robert fue el primero en llegar al hospital, escoltado por algunos hombres de confianza que mantenían a raya a los curiosos. Poco después, Angélica, la madre de Emma, y Catalina, su abuela, aparecieron en la sala de espera. Angélica caminaba con una urgencia teatral; aunque sus ojos mostraban preocupación, su mente comenzaba a pensar en los beneficios que podían perder si Emma per