Otra vez el carro se detuvo.
Alice se alarmó cuando vio su jaula abierta, y la luz de la noche entró.
Junto a ella una figura masculina estaba frente a ella, ella retrocedió del macho que la miraba, yendo lo más lejos posible de él.
- Sal! - El lobo se desplomó.
No se movió y el lobo parecía furioso.
Él comenzó a subir a la jaula, sus gritos podrían ser oídos desde lejos, estaba completamente sin paciencia.
Ella conseguía parcialmente su rostro, que estaba contra la luz de la noche.
Cuan