Al despertar, Alice se encontró inmersa en una suave penumbra, mientras los primeros rayos de luz del día filtraban por la entrada de la cueva. Sus ojos buscaron instintivamente la figura de James a su lado, pero él no estaba allí.
Un sentimiento de ansiedad comenzó a apoderarse de ella; sus manos palpaban el espacio vacío a su alrededor, en busca del contacto reconfortante.
En el momento en que sus dedos tocaron el suave tejido de la camisa de James que ella llevaba puesta, una mezcla de alivi