Cuando Alice subió a su caballo, sus manos temblaban mientras sostenía firmemente las riendas.
Se negó a mirar atrás, decidida a dejar atrás a James y todo lo que él representaba: su voz seductora, su toque envolvente, el calor de su presencia.
La loba galopó a toda velocidad, dejando atrás el pasado que la atormentaba.
Cada golpe de los cascos del caballo resonaba en su mente, mientras sus pensamientos eran consumidos por el torbellino del reciente encuentro con James.
La intensidad de aqu