25. Le importas
CRYSTAL
Jamás había sentido tanta tranquilidad desde que había llegado a estas paredes que cada día me gritan que soy su prisionera.
Una paz que camina entre una delgada línea que en cualquier momento va a romperse.
La invisible, esa era yo ahora para todos, tan invisible como siempre lo he sido desde pequeña. Solo hay una diferencia: entre tanta soledad hay una presencia que siempre se cerciora de que coma y esté bien.
Leonor ha sido la única en aceptarme, ya sea por mandato o porque quier