90. ¿Yo también lo seré?
NARRADOR
Aidan llegó al Reino de Morfeo una vez que supo que Crystal ya no estaba, pero lo que consiguió, lo dejó aún más perplejo.
Ezra estaba que rebosaba en furia, su bruma se había extendido mucho más allá de lo que nunca lo había hecho, en ella había un brillo extraño, diferente a lo que recuerda.
Delante de él estaban todos los que trabajaban en el castillo, desde los guardias hasta las doncellas, todos y cada uno de ellos de rodillas.
—¿Quién?
Pregunto con una voz que no dejaba