95. Flores de loto.
CRYSTAL
El Reino se iba reconstruyendo poco a poco después de todo lo que ocurrió. Nuestra manada también se alza grande y hermosa, como recuerdo que era la primera vez que la ví aquel día que entré como prisionera.
Camino por las calles llenas de gente y como siempre, los cachorros corren de un lado a otro jugando.
Algunos se inclinan ante mí en forma de respeto, otros prefieren ignorarme por ser quien soy, sí, esos mismos de la primera manada.
Ezra los ha mantenido en su lugar, ninguno se