El camión avanzaba por una carretera oscura, sus luces iluminando apenas unos metros por delante. En el refugio, Khaled seguía cada movimiento del rastreador en la pantalla. Samer y Agatha estaban a su lado, con el ambiente tenso y silencioso.
—Se detuvo —anunció Khaled, rompiendo el silencio.
Agatha se inclinó hacia la pantalla, observando cómo el punto parpadeante se detenía en un lugar aislado, rodeado de zonas boscosas.
—¿Qué hay en esa ubicación? —preguntó Samer, con el ceño fruncido.
Khal