El vehículo avanzaba a gran velocidad por caminos desolados, con el sonido del motor rompiendo el silencio de la noche. Agatha sentía la presión de lo ocurrido, el miedo aún latente en su pecho, pero algo más profundo también comenzaba a emerger: la necesidad de hacer justicia, de detener a Jaber antes de que fuera demasiado tarde. El resplandor de las luces del coche iluminaba su rostro, destacando la determinación que, por fin, comenzaba a tomar el control de sus pensamientos.
Samer, a su lad