Reina
No recordaba cómo había llegado allí, y, sinceramente, no estaba segura de querer recordarlo.
Un momento estaba en el salón de baile, mirando el cuerpo en el suelo de mármol, y al siguiente me encontraba abriéndose paso entre pesadas puertas y tropezando hacia el balcón.
Una ráfaga de aire frío me golpeó la cara, pero no fue suficiente. Me aferré a la barandilla, respirando por la nariz y esforzándome por calmarme, o al menos lo intenté, pero por mucho que lo intentara, no funcionaba.
Mi