Reina
Cuando salí de mi habitación con los guardias escoltándome hacia mi nuevo destino esta mañana, no estaba muy segura de qué me esperaba. Me dije a mí misma que debía prepararme para cualquier cosa. El exterior y el interior del palacio eran dos mundos muy diferentes, y aunque lo había visto en persona, no podía creer que me hubiera dejado sorprender por el final que conllevaba.
Al anochecer, mi cuerpo había aprendido un nuevo idioma, y créeme cuando te digo que no fue agradable.
El dolor y