Mauricio echó un vistazo a su pálido rostro y dijo con indiferencia:\N—Conozco esos pequeños trucos que has estado haciendo a escondidas. Simplemente no me molestaba lidiar con ellos.
—¿No te molestaba lidiar con ellos? —Catalina no pudo evitar decir—. ¿Lo hiciste a propósito para que Valeria lo viera?
La mano que sostenía su barbilla se apretó de repente. Catalina inhaló dolorosamente el aire frío, sabiendo que había tocado un tema sensible para el hombre. Ella, temerosa de su intensa frialdad,