Adrián miró a Valeria y permaneció en silencio por un largo rato. Luego, dejó su taza y se levantó del sofá.
—Espero que cumplas tu palabra, me voy ahora.
Valeria se levantó para despedirlo. Tras cerrar la puerta, la expresión de Valeria se desplomó, y en su interior suspiró, pensando que si Mauricio llegase a enamorarse de otra mujer y se casara con ella, realmente no intervendría.
Pero si eso sucediera, significaría el fin de su relación con Mauricio...
—Señorita Ramírez, —llamó Lourdes desde