La voz llegó antes que la persona.—¡Val!
Valeria vio a Iliana acercarse envuelta en una toalla, al parecer acababa de disfrutar de un baño termal.—¿Qué haces aquí? ¿Te animas a sumergirte un rato?
—Nah, esta fuente es demasiado pequeña para mi gusto. —Iliana miró con desdén el manantial en el que estaban, y añadió—. Val, sube ya. Te llevo a otra fuente mucho más grande.
—Ve tú, yo me quedo aquí. —Valeria miró hacia el hombre en la fuente con una expresión de resignación—. Adrián aún no regresa,