Tras refrescarse, Valeria se recostó en la cama y recordó el cuento de hadas que escuchó esa tarde mientras dormía, por lo que decidió buscarlo en internet.
Unas horas después, Mauricio entró en la habitación.
Luego de ducharse y mientras se secaba el cabello, Valeria le extendió su teléfono, mostrando una nota: [¿Me contaste un cuento de hadas mientras me cambiabas la ropa?]
Mauricio pausó por un momento, mirándola con una ceja alzada: —¿Acaso eres una niña que necesita ser acunada?
Sin respond