Al entrar a la habitación, Valeria percibió un leve aroma floral, un olor que le resultaba algo familiar.
Lo olió de nuevo, y rápidamente recordó que este aroma lo había detectado antes en el abrigo de Mauricio.
Recordando el pasado, Valeria frunció sus labios rojos.
¡Ella sabía que la persona que vio ese día fuera de la cafetería tenía que ser Mauricio, y Sebastián se negaba a admitirlo!
Este aroma floral era suave y dulce, pero a Valeria le resultaba un tanto repulsivo.
Sacó un perfume portáti