Capítulo 15: Tejiendo con sueños, la marea...
XV
Con el paso firme y las palabras ensayadas, Adam iba camino a la oficina del tirano. Por los pasillos todos le miraban con sorpresa, pues era un secreto a gritos su relación con el jefe. Él saludaba a todos alegremente, incluso accedió a tomarse un par de fotografías con algunas secretarias. Finalmente llegó a la recepción de la oficina de Leo y sin hacer caso a la mujer que le pedía esperara a ser anunciado, entró abriendo las puertas gigantes, a dos manos.
—Amo que me visites, pero ahora