Era una emoción prácticamente extinta… hacía años.
Antes de que la oscuridad de esos recuerdos me inundara, empecé a trabajar en mi interior.
La decoradora de interiores que gestionaba mis otros negocios tenía previsto venir mañana y la inauguración oficial sería la primera semana de febrero. La jornada de puertas abiertas el Día de San Valentín marcaría mi entrada oficial en el mundo de las citas.
Abriéndome paso entre los trabajadores que se afanaban en prepararlo todo, encontré mi oficina y