Todo coincidía… —Jadeé cuando Dominic deslizó su mano por mi pierna, bajo mi falda—. «Dominic, estamos en…»
«Señor».
Tragué saliva. Habíamos pasado un rato hablando del papel que me enseñaría. Una vez que estuve segura de que entendía que solo sería sumisa en lo que respecta al sexo, no tuve ningún problema. Simplemente no me había dado cuenta de que el sexo tendría lugar fuera de casa o de una habitación de hotel.
—Dilo, Aleena.
—Señor… —Salió en un suspiro lento y tembloroso, y un calor inten