Aleena:
Más temprano esa noche
¿En qué estabas pensando?
¿En qué estaría pensando Dominic?
Mi mente oscilaba entre esas dos preguntas en un vaivén que me impedía dormir. Peor aún, cuando me acostaba en la cama, intentando conciliar el sueño, cerraba los ojos e imaginaba aquella noche de hacía unas semanas.
Maya atada a la cama, con el trasero rosado por la mano de Dominic, pero ahora, en lugar del cuerpo largo y pálido de Maya, era el mío, más corto y redondo.
Podía verlo agarrándome del pelo y