El sonido de Journey resonó en mi teléfono. Hace unos días, decidida a aumentar mi autoestima, había programado la canción "Don't Stop Believing" como tono de llamada predeterminado, diciéndome que me ayudaría a subirme el ánimo. Quién sabe, el pensamiento positivo podría ayudar cuando llamaran posibles empleadores.
En ese momento, la canción me daban ganas de arrancarme los ojos y taparme los oídos.
Un dolor agudo me atravesó las sienes y le di una palmada a la mano, pensando solo en silenciar