Ya había entrado la noche cuando James llego a su mansión. Y para rematar, era luna llena.
Había sido un dia agotar y había tenido mas que suficiente de números por el dia de hoy.
Sentía ahora mismo, que los veía por todas partes.
Lo único que lo aliviaba era el hecho de saber que cuando cruzara por aquella puerta, unos ojos amables le estarían esperando del otro lado.
Se saco la corbata y la arrojo en su cama.
Abrió suavemente la puerta del baño solo por si acaso cierta inquilina se encontrara