El rey Kaito se encontraba sentado en su trono. Solo recordando aquel encuentro del pasado. Añorando unos ojos claros. Ahora era solo cuestión de días para su reencuentro, y aún estaba pensando en que le diría.
Hace años atrás, ella había puesto un puñal entre sus manos- no te rindas.-había dicho- Y por sobre todo, se valiente. -el jamás había olvidado esas palabras, ni aquella mirada feroz en el rostro de la niña. Sus ojos se habían clavado en el cómo un recordatorio de todo lo que quería ser