Capítulo 9.2: Más que una guarida.
Unos pocos pasos frente a ellos, justo en el centro del callejón, estaban Chloe y Rayan, quien, tras dedicarle una reverencia a Alastor y a Anna, se apresuró a sujetar una bolsa de tela que colgaba de la muñeca de su hija.
Cerca de ellos, centrada en el muro frente a ella, estaba Desa, quien no se inmutó ante la presencia de los recién llegados.
―Hola a todos ―los saludó Chloe con voz, aunque suave, segura ―Verán, encontré este sitio más temprano esta mañana cuando, paseando con papá, sentí mag