Capítulo 7.4: De regreso en Luna Azul.
Sintiéndose motivado por la mirada decidida de su contrincante, con una sonrisa emocionada, Dante no tardó en colocarse nuevamente en su postura de ataque.
Incontables veces habían sido las que había enfrentado a Alastor, y ahora, podía darse cuenta de que, muchas, fueron las veces en las que el alfa se había contenido.
Y es que, en aquel combate, los ojos de Alastor lucían diferentes. Brillaban de emoción y, sin duda, le gritaban que no pensaba perder aquel combate, cosa que él tampoco podía p