Capítulo 6.4: La princesa perdida.
Ante la pregunta del niño, Anna sonrió y lo miró con cariño, pues de alguna manera, el cachorro le recordaba a su propio hermano.
―Sí, Oliver, he venido a Arcadia para cumplir una misión y para limpiar el nombre de mi abuelo, el rey, Máximus Nicolaou, quien pronto volverá a reinar sobre los hombres lobo ―
Durante un breve y angustioso momento, el silencio se apoderó del lugar, sin embargo, para alivio de Anna, pronto la gente comenzó a cuchichear emocionada, por lo que una sonrisa se dibujó en