Capítulo 5: Mantener los lazos.
Confundido, Armin siguió su mirada, pero al no ver nada, frunció el ceño.
― ¿De qué…? ―
―Hace algunos meses, por un breve instante, vi lo mismo en los dedos de Félix y Giovanni, un lazo rojo rodeando sus dedos meñiques ―dijo Dante amablemente ―Lo vi justo cuando ellos se lamentaban por no haber encontrado a sus compañeras, así que, guiado por mi instinto, les dije que no se desanimaran, que estaban destinados a encontrarla, lo cual, para Giovanni, sucedió esa misma noche, mientras que, para Fél