Capítulo 34.4: Alfa incapacitado.
Ante las palabras de su alfa y amigo, el beta sonrió.
―Oh, sé que lo harás, me aseguraré de ello ―rió Neilan
Justo cuando el beta sostuvo la silla de ruedas, un furioso pero dolorido grito resonó desde el fondo del hospital, erizando los vellos de cada hombre presente.
― ¡ALASTOOOOOR! ¡SI NO ENTRAS YA TE JURO QUE TE MATARÉ! ―rugió una muy dolorida Iva
―Diosa, creo que esta será una larga tarde ―le dijo Arioch a Lysander ―Venga, vamos, vamos a que te revisen ese brazo ―le indicó al mismo tiempo