Capítulo 37.2: Hora de partir.
Tras aquella caótica celebración, diciembre llegó sin pedir permiso.
No lo hizo con grandes anuncios ni con cambios abruptos, sino con pequeños detalles que, juntos, transformaron el ritmo de la manada.
Las mañanas en Wolfsong se volvieron más frías, provocando que el valle amaneciera cubierto por una espesa y persistente niebla que provocaba que las ventanas en los hogares humanos se iluminaran con suaves y tenues luces, recordándoles a todos que el año estaba llegando a su fin.
En Loto de Zaf