Capítulo 37: En la misma página.
“Tranquilo Basil” ―intervino Alastor divertido ― “Al menos tu hija no titubeó a la hora de reconocer a su compañero”
“OYE” ―exclamaron Anna, Dante y Egan a la vez, provocando que todos volviesen a reír
Basil, por su parte, solo fulminó a Alastor.
“Muchacho, yo te quiero, pero te recuerdo que seré tu consejero y aún puedo darte muchos dolores de cabeza”
Alastor levantó las manos riendo.
Aprovechando que su padre había cambiado de objetivo, Elizabeth le besó la mejilla y se apresuró a volver a s