Capítulo 29.2: Los abogados de la esperanza.
―Ya llegamos cachorra ―dijo Arioch tan de repente, que Anna no pudo evitar dar un respingo
― ¿Tan rápido? ―preguntó sorprendida
―El tiempo vuela cuando uno se sumerge en sus pensamientos ―
― ¿Te pasa mucho? ―preguntó Anna al tomar la mano que el lobo le ofrecía
―Más de lo que me gustaría princesa, más de lo que me gustaría ―suspiró Arioch al escuchar pasos detrás de ellos
―Los abuelos y Basil están esperando en el comedor ―informó Alastor al mismo tiempo que señalaba la puerta corrediza
Sentado