Capítulo 29.3: El juicio de una inocente.
Ante la voz temblorosa de su beta, Alastor soltó un largo suspiro antes de asentir.
― ¿Estás segura de que quieres venir? ―le preguntó a Anna en un susurro
―Sí ―asintió ella con confianza ―Dante… ―
―Ya está adentro, estaba ayudando a Ragnar con la conexión ―dijo Alastor antes de besar la cabeza de su hija para, de inmediato, dirigirse a Neilan ―Si vas a reírte, hazlo de una vez, no quiero pasar vergüenzas con el consejo ―
Ante las palabras del alfa, Neilan soltó la carcajada que había estado co