Capítulo 24.4: Él es él.
Al recordar aquello, Anna se detuvo, cerró los ojos e inspiró profundamente.
―Yo… Estoy muy contenta de poder estar aquí otra vez ―dijo Anna con voz serena ―Sobre todo, estoy muy agradecida de poder estar rodeada de todos aquellos a quienes amo. De mi familia tanto lobuna como humana, de mis amigos, tanto de aquellos que ya conozco como los que estoy por conocer ―dijo fijando su mirada en un pequeño grupo de lobos de Luna Azul que se había acercado al escenario
―Cuente con ello Luna Anna ―dijo