Capítulo 22.3: Naturaleza cazadora.
― ¿Qué les parece si dejamos las clases para después? ―intervino Alastor ―Tenemos un discurso que dar y lobos muy hambrientos que alimentar ―
―Ah, claro, lo siento muchacho ―respondió Arioch algo avergonzado
―Sí, perdona ―se apresuró a disculparse Rebecca ―Pero… ¿Crees que él pueda ayudarnos a entender a esas criaturas? ―
―No sé que tan buena idea sea la de darte cada detalle de nuestro mundo, sin embargo, al ser aliados, supongo que puedo confiar en ti ―respondió Alastor con picardía antes de