Capítulo 20.5: Una presencia molesta.
― ¿Está seguro? ―preguntó el hombre con sorpresa
―Sí, estoy seguro, y, por favor, déselo a la señorita ―dijo Armin antes de extenderle el rifle a Castiel, quien aún reía ―Que sepas que, si fallas, iré a por él ―
―Lamento informarte que has perdido tu oportunidad ―dijo Castiel mientras comprobaba la munición de su arma
―Habrá valido la pena ―dijo Armin sonriendo al ver la emoción en el rostro de Anna, quien se puso de cuclillas para mostrarle el vinilo a Emma, quien también parecía emocionada
―O