Capítulo 18.3: Mañana con la abuela.
Ante la suave y dulce voz de su abuela, Anna sonrió.
Si bien la mujer luchaba por mantener su porte grácil y elegante, todo en su rostro gritaba lo preocupada que realmente estaba.
―Estoy mejor su majestad, gracias por preocuparse ―dijo Anna con amabilidad ―Dígame, ¿comió algo ya? ¿Quiere acompañarme? ―
―Se lo agradezco señorita, pero ya comí ―dijo Idylla sonriendo ―Marianne, me quedaré con la señorita Anya un rato, por favor, ve a realizar tus deberes ―
―Está bien su majestad ―dijo Marianne de