Capítulo 16.2: Princesas.
Ante la indicación, tanto Sandrine como Sophie, le dedicaron una profunda reverencia antes de abrir las enormes puertas de madera.
Al entrar, los ojos de Anna se clavaron inmediatamente en la espalda de su tía, quien, en ese momento, estaba sentada frente a un hermoso piano de cola, donde la joven, tocaba algunas notas distraídamente.
―Mi señora, la señorita Carter a llegado ―anunció Sophie
― ¡Anya! ―exclamó Keren alegremente antes de ponerse de pie para intentar acercarse a Anna, quien, al ver