Capítulo 14: Hechizo de obediencia.
Al ver aquella esfera en la mano de su hermano, los ojos de Tabatha se abrieron completamente por la sorpresa y su corazón, comenzó a latir violentamente.
Emocionada, Tabatha estiró su mano hacia la de su hermano, sin embargo, Mendel se apresuró a cerrar su puño, escondiendo nuevamente la esfera.
― ¿No venías en son de paz? ―preguntó Tabatha con hastío
―Así es, sin embargo ―dijo girándose hacia su hermana ―No soy idiota ―
―Eso es debatible ―gruñó la hechicera antes de arrebatarle su copa para s