Capítulo 13: Noche para dos.
Ante el tono provocativo de su compañero, Anna soltó una risita coqueta antes de entrar en la tina y acomodarse entre sus piernas para recargarse sobre su torso.
― ¿Estás cómoda? ―le preguntó Dante en un susurro cuando ella soltó un suspiro aliviado
― ¿Me juzgarías si digo que sí? ―
―Jamás nena ―dijo él mordiendo su oído con suavidad ―Entonces, ¿qué dices? ¿Algo así para nosotros, reina mía? ―
―Aún no decido nada sobre se tema ―dijo Anna negando suavemente con la cabeza ―Sin embargo, sí que me