Capítulo 13.2: Solo tuyo.
Ante la aparición de la joven, el rostro de Egan se iluminó, por lo que se puso de pie de un salto y se apresuró a acercarse a su compañera, quien se dirigió directamente a la pequeña sala de la oficina de Basil.
―Por favor, brujita mía de mi corazón, dime que lo que llevas allí es tu famoso té relajante ―dijo Egan con emoción
―Adivinaste ―dijo ella riendo al mismo tiempo que dejaba la charola sobre la mesa de café y Egan aprovechaba para girar las tazas ― ¿Cómo te trata la vida de alfa? ―
―Es