Capítulo 1: Una cura.
―P-Pero quiero saber… ―
―Basta, hazle caso al doctor ―la riñó Iva con un tono más severo
―Vale, vale ―suspiró Anna antes de clavar sus ojos en la enfermera ―Hola Helen, ¿cómo estás? ―
―Un poco cansada, pero gracias a la Diosa me encuentro bien ―respondió Helen con una sonrisa amable
― ¿Cómo está Sandrine? ¿Volvió a casa? ―
Ante la preocupación de Anna, Helen asintió y se acercó un poco más a la cama.
―Nuestra Sandrine se encuentra en perfecto estado, y justo ahora, está en casa cuidando a la pe