— ¿¡Qué fue eso!? — preguntó Elena, preocupada, al escuchar un árbol caer.
Habían pasado varios minutos desde que Rax corrió detrás de Cristal.
— ¿Crees que le hará daño? — preguntó Lynn.
— No lo creo, es su compañera — respondió Tou. Todos esperaban pacientemente cerca de los vehículos a que Rax volviera con su luna fugitiva.
— Tenía los ojos rojos; eso no es bueno. Nunca lo había visto así — dijo Elena, con una profunda preocupación en su rostro. Minutos después, se escuchó un fuerte grito. —