Sam, quien iba al volante del vehículo en el que viajaban los alfas, mantenía una distancia considerable, pero lo suficientemente cerca del vehículo donde se encontraba su luna. Iba tranquilo, pensando que su luna ya debía haber comprendido que era la pareja de su alfa.
“Roland, ¿cómo va todo?”, preguntó al primer beta por el enlace.
“Mmm… Nuestra luna lo está comprendiendo”, respondió Roland con la misma tranquilidad, ya que había estado escuchando cómo las lunas Elena y Lynn le explicaban a Cr