Claudio
Sé que le hice daño y qué está molesta conmigo, así que en este encuentro, voy puntos abajo.
Sabía que ella no estaría dispuesta a dejar la vida de lujos que tenía junto a mí, menos ahora que tenemos una hija.
La sigo sosteniendo entre mis brazos, y me parece hermosa, es mi hija.
Una de las niñeras la toma de mis brazos, se la entrego sin protestar.
Subo a la habitación que ocupará Isabela, he tenido que aceptar que duerma en una habitación diferente como parte del trato para que volvie