"A veces, el dolor es tan profundo que preferiríamos escapar de todo, pero lo único que nos queda es enfrentarlo, aunque eso signifique perder una parte de nosotros mismos."
Fumiko Ibars
Mi cuerpo estaba levantado, moviéndose levemente de un lado a otro. A pesar de todo el cansancio, mi mente no se detenía. Podía sentir cómo mi cuerpo, pesado como plomo, apenas lograba mantenerse en pie. Pero la angustia era más fuerte que el sueño que me reclamaba. Mis pensamientos se disparaban a mil por hora