Fumiko Ibars
-Esto tiene que ser una broma -me quejé por sexta vez, con fastidio, sin mirar a Garret. Mis manos recorrieron mi rostro, tratando de aliviar la presión en mi mente, que no paraba de girar como un torbellino. Las palabras de Garret resonaban en mis oídos, y no podía dejar de repetirlas, como si hubiera algún significado oculto detrás de ellas, algo que todavía no entendía, pero que me incomodaba profundamente.
-Lo siento, fue mi culpa... Me distraje y ellos aprovecharon eso para