El sonido del portón cerrándose fue un eco bajo, profundo, como un latido primordial sellando la transición. El zumbido de la energía, mientras la puerta volvía a cerrarse, resonó por el aire, y con ello, una sensación de que todo estaba en su lugar, que el paso entre los mundos ya estaba sellado, al menos por ahora.
El lugar era irreal, sobrecogedor, como si cada elemento, cada rincón de este plano estuviera esperando que algo sucediera, que alguien como yo cruzara su umbral, que el destino d