Capítulo 72. Venganza
Agnes caminaba en círculos por la sala demostrando su enorme frustración.
Mikhail se había ido sin decirle dónde, y Karl parecía una estatua inmóvil incapaz de hablar, a pesar de que ella ya lo había amenazado con su propia daga en el cuello hasta dejarle una marca.
Su indignación crecía a medida que las horas pasaban y pronto, Kiana y los demás se dieron cuenta que no sería nada bueno.
Todo podía salirse de control muy rápido, poniendo en peligro a los gemelos.
Su amiga intentó tranquilizarl