Ella vivía en un pequeño departamento del centro de Londres. No era lujoso, pero más que suficiente para su comodidad, además de que no dependía de nadie para cubrir sus gastos.
Se había recibido como diseñadora de una de las universidades más prestigiosas de Inglaterra, con un promedio sobresaliente, reflejando mucho de lo aprendido durante su adolescencia, y por eso mismo, ese día tenía la entrevista de sus sueños, nada más y nada menos que en la empresa de indumentaria más famosa, GreenLuxur